domingo, 29 de marzo de 2015

RUTA MILITAR DEL NORTE: JACA

Continuando con la ruta me faltaban un par de sitios de presentar; en el día de hoy Jaca.
Cuartel de Alta Montaña. Fuente:  Elaboración  Propia. Desde el Fuerte de Rapitán
Para los que no lo conozcáis esta localidad esta situada al norte de Huesca. No es muy grande pero tiene su encanto. En invierno se acerca mucha gente para esquiar en las pistas que hay en las cercanías pero en verano no pierde su espectacularidad ya que ofrece unos paisajes preciosos. No os voy hablar de lo bonito que es pasear por su centro donde podréis ver la catedral de San Pedro una de las pocas de estilo románico de España y con muy buena conservación. 
Respecto a lo que nos interesa a nosotros hay varias infraestructuras que reclaman nuestra atención. La primera el cuartel de montaña, un curioso cuartel, utilizado en la actualidad para dar cobijo a la escuela de montaña del ejercito de Tierra. Por su utilización no se puede visitar su interior. Os recomiendo una hamburguesería llamada "Casa Esteban"que hay enfrente donde podréis degustar una de las hamburguesas mas grandes que he visto en mi vida.
Fuerte de Rapitan. Fuente: www.jaca.es
El segundo lugar es el Fuerte de Rapitán. Este edificio albergo en un primer momento el museo de miniaturas cuyo origen es la colección de figuras de plomo de Carlos Royo-Villanova. Este artista y coleccionista vendió su colección al Ayuntamiento de Jaca en 1984 y fue expuesta en el Fuerte Rapitán hasta el año 2001 cuando se trasladó a la Ciudadela firmándose un acuerdo entre el Ayuntamiento de Jaca (propietario de la colección) y el Ejército (propietario de las instalaciones). Por desgracia el fuerte se encuentra hoy en día sin ningún uso y no se puede visitar por dentro pero se puede pasear por su perímetro y da unas vistas preciosas desde su mirador.
Fuente: Elaboración  Propia
Finalmente nos encontramos con la joya de la corona: La Ciudadela de Jaca. Tras la firma del tratado anterior en 2001 comienzan las obras para habilitar el nuevo museo en el año 2003; asi como los procesos de limpieza y restauracion de las figuras. Se crearon escenarios para que enmarcar las piezas dentro de un contexto. Todo esto origino un maravilloso museo de más de 32.000 figuras de plomo encuadradas en 24 escenarios históricos.
Para no aburriros mucho os derivo al enlace del museo si queréis obtener mas información. http://www.ciudadeladejaca.es/. 
Diorama del museo actual. Fuente:  Elaboración  Propia.
TORRE DE LOS FUSILEROS. Fuente:antonioarjona1.blogspot.com


Respecto a nuestra ruta la continuaríamos dirección Francia no sin para en la estación de Canfranc y en lo que respecta a nuestro tema en la Torre de Fusileros. Seguramente habéis pasado por ella sin conocer que era exactamente. Pues este curioso edificio que queda a nuestra izquierda según subimos a Francia es un museo militar. Su origen se sitúa en el año 1877; cuando el capitán comandante José San Gil redactó un proyecto para la construcción de dos torres de fusilería. Se situarían en la retaguardia del nuevo fuerte proyectado en Coll de Ladrones. Una de ellas desapareció por motivos del tren; la de los Arañones en 1910. 

La segunda servia de defensa del paso estrecho de la carretera entre Los Arañones y Canfranc; cercana a la antigua Torre de la Espelunca del siglo XVI. El proyecto de San Gil fue aprobado por Real Orden de 19 de marzo de 1878 se empezó a construir al año siguiente. Se doto de una guarnición de 25 hombres, con un cuarto para oficial, una enfermería, un calabozo y una leñera-carbonera.
De planta elipsoidal, foso y alza de cuatro plantas en torno a un patio central. El exterior, cuenta con tres galerías aspilleradas,construido con materiales de la zona como son caliza blanca y arenisca foránea.
Por último no paséis del Fuerte de Coll de Ladrones. De planta de herradura, contaba con dos baterías de cañones. Siete cuerpos abovedados eran los alojamientos, con sus zonas de tropa, cuarto de sargentos, pabellón para el gobernador y oficiales, sala de armas, capilla y cisterna. Debido a continuas filtraciones de agua por una construcción chapucera, fue abandonado por inhabitable en 1777. Con motivo de la Guerra contra la Convención francesa (1793-95) se volvió a ocupar, pero en 1801 se abandonaba definitivamente.
A mediados del siglo XIX, se determinó la re-edificación de un nuevo fuerte, que ahora se llamaría “Coll de Ladrones”. Para hacer competencia al nuevo fuerte francés del Portalet, en Urdós, 
De esta manera se inicio su construcción en 1888 (proyecto del capitán de Ingenieros Julio Rodríguez) y terminó en 1900; siendo inaugurado por Alfonso XIII el 5 de septiembre de 1903. 
El edifico continuo recibiendo mejoras como en el pabellón de oficiales (con las oficinas y enfermería), el cuartel de tropa que aumento su capacidad hasta150 infantes y 50 artilleros. Aun con estas innovaciones fue cerrado en 1961 y vendido por el Ministerio de Defensa a una sociedad privada en 1990.
Y tras esta parada de un día continuamos hasta Tarbes......



viernes, 20 de marzo de 2015

EL ÚLTIMO BURGALES DE FILIPINAS

El otro día descubrí  una nueva anécdota que creo que será de vuestro interés: un burgalés entre los componentes del hecho más conocido en Filipinas. El protagonista en cuestión se llamaba Marcelo Adrián Obregón y había nacido unos años antes en la localidad de Villalmanzo. Este joven formo parte de los 33 heroicos supervivientes de esta curiosa hazaña.
Nuestro  protagonista, huérfano desde edad temprana, tuvo que emigrar a Madrid para trabajar cuando solo contaba con 14 años. Allí residió hasta que en 1896 tuvo que realizar el servicio militar. Como todos los pobres de esta época, su destino se limitaba a dos: Cuba o Filipinas. De esta manera fue enviado a Filipinas donde es encuadrado en el Batallón Expedicionario de Cazadores nº 2 que se encontraba en plena lucha contra los rebeldes tagalos. Participo con su batallón en las luchas de Silán, Managondón, , los montes de Paray e Bulacán: y en junio de 1898 llego a Baler.
A su llegada, nuestro joven protagonista se encontraba formado parte de la compañía del capitán de Infantería D. Enrique de las Moreras. El estadillo de la compañía estaba formado por:  

·         2 tenientes

·         1 teniente médico

·         2 sanitarios (uno de los cuales era indígena)

·         5 cabos (un indígena)

·         1 corneta

·          45 soldados.

El 26 de junio comienzan los hostigamientos de forma que capitán ordeno fortalecer la iglesia; ya que era el único edificio con cierta solidez. EL  30 se produjo el primer ataque, por lo que se fortaleció las defensa de la iglesia tapiando las ventanas, levantando parapetos y poniendo un vigilante en el campanario.  Curiosamente se encontró, tras cavar 4 metros, agua con lo que se consiguió uno de los componentes más importantes para aguantar el asedio.
El cerco empezó pronto con constantes disparos desde las casas contiguas a la iglesia e incluso bombardeos con cañones españoles (en la batalla de Mayo de Cavite, los tagalos habían arrasado con los restos de los españoles). El sitio se fue complicando también debido al deterioro de los alimentos con sus secuelas en forma de disentería y beriberi. Esta última se cobró su primera víctima el 18 de octubre de 1898 con el teniente Zayas y cuatro días después se llevó al capitán de las Moreras; ascendiendo a jefe de la compañía el teniente Cerezo.

La deserción también se produjo empezando por los soldados indígenas y continuando por los propios españoles que si eran sorprendidos se les fusilaba; es el caso del cabo Vicente González y el soldado Antonio Menache.
Los días fueron pasando y las enfermedades continuaron sus efectos entre los sitiados. A pesar de todo, el teniente se negó aceptar la evidente derrota  del ejército español a manos de los americanos por lo que el encierro continuo hasta el 1 de junio de 1899. En este día el teniente coronel español Aguilar Castañeda llevo unos periódicos españoles que reflejan detalladamente la capitulación del Ejército español en Cuba y en Filipinas. Aunque el teniente Cerezo continuaba escéptico aun, la lectura de la boda de un amigo suyo en las páginas de sociedad de uno de los periódicos hizo que el joven teniente creyese ya por fin las noticias que tanto había negado. Y así termino un 2 de junio de 1899 esta hazaña de 11 meses  que fue protagonizada por estos 33 soldados entre los que se encontraba este burgalés .

Como ya hemos observado en otros casos este joven que fue héroe y condecorado en su momento, moririría huyendo de la guerra del 36 y enterrado en el más completo anonimato en el pueblo de Buenache de Alarcon.

viernes, 6 de marzo de 2015

INFANTES DE MARINA EN JAPON

Siguiendo con las aventuras de la Infantería de Marina, la historia de esta semana nos traslada a la provincia de Luzon, en las Filipinas españolas, sobre 1580. En este momento el gobernador de Felipe II en la zona era Gonzalo de Ronquillo que solicito ayuda a la metrópoli, ante los hostigamientos de piratas de origen japones que estaban sufriendo sus ciudadanos. La respuesta del imperio fue enviar a 100 infantes pertenecientes al recién creado Tercio de la Armada del Mar. Al llegar a Filipinas se encontraron con que los piratas eran los famosos guerreros samuráis. La victoria callo del lado español y los japoneses huyeron de las Filipinas asustados por unos terribles guerreros que describieron como demonios que eran capaces de luchar tanto en tierra como en mar y que salían de grandes barcos negros; los galeones españoles de finales del siglo XVI.

Esta anécdota aparece en el libro "Tierra Extraña" de Carlos Canales. En ella se sitúa a nuestros recién estrenados Infantes de Marina (27 de febrero de 1537) luchando en Japón. Puesto que los samuráis desaparecieron en el siglo XIX pone a los españoles como los únicos europeos que han participado en acciones contra estos guerreros. Tal fue el recuerdo que dejaron los españoles que eran denominados por los samuráis como“Wo-cou” o traducido al español:peces-lagarto.

viernes, 27 de febrero de 2015

CUMPLEAÑOS DE LA INFANTERIA DE MARINA

La Infantería de Marina española fue creada por Carlos I el 27 de febrero de 1537. En sus inicios estaba formada por arcabuceros pertenecientes a la Armada y servían para realizar combates; era como una infantería para la lucha cuerpo a cuerpo. Trasladado al mar seria para realizar el abordaje de las otras naves y la defensa de las propias. Las primeras unidades eran llamadas "Compañías Viejas del Mar de Nápoles".En 1566,  ante intento de conquista por parte del imperio otomano de la isla de Malta, Felipe II constituyó como verdadera fuerza de desembarco anfibio. Fue la  primera del mundo, anticipándose a los ingleses y a los «marines» estadounidenses. Tras el éxito en esta acción, Felipe II ordeno la creación del Tercio de la Armada del Mar Océano.
Desde entonces han participado en varias acciones destacando positivamente en todas y engrosando las páginas de la gloriosa historia militar española.
Entre todas sus operaciones destacaríamos:
  •  Lepanto en 1571; un cuarto de las tropas cristianas pertenecían a este cuerpo.
  •  Argel entre 1545 – 1575. Operación de castigo contra los piratas berberiscos.
  •  La conquista de Tercera y las Azores en 1582. Enfrentando a las naves de Don Álvaro de Bazán contra las francesas de Felipe Strozzi; la conquista supuso el primer desembarco de una fuerza naval.
  •  Defensa del Castillo del Morro en la Habana, 1763. Gracias a este hecho pasaron a ser Cuerpo de Casa Real, permitiéndose el uso de la raya roja en su pantalón.
  •  Batalla en Pensacola donde los españoles apoyaron a los revolucionarios estadunidenses contra los británicos en 1770.
  • En las famosas Guerras Napoleónicas este cuerpo protagonizo el hecho de ser el primer ejército extranjero en entrar en Francia. Exactamente tomando la ciudad de Toulouse el 10 de abril de 1814.
  •  El 10 de febrero de 1859 los Infantes de Marina participaron en una acción conjunta con los franceses en Conchinchina.
  • Y en el siglo XX participaron en Larache (1911), Alhucemas (1925), esta última creo  la estrategia de desembarco anfibia que sería imitada durante la II Guerra Mundial.
  • En la actualidad ha participado y participa en Bosnia, Haití, Líbano y Afganistán
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

domingo, 22 de febrero de 2015

MARTIN ALVAREZ, héroe de Infantería de Marina

Os tengo abandonados pero es por una buena causa que os enseñare en futuros artículos.
El protagonista de hoy es Martín Álvarez en Montemolín, un personaje que nació en Badajoz sobre el 1766. Su madre, hija de un soldado al servicio de Felipe V, contó a su hijo las historias de su padre que había alcanzado el grado de Sargento en las tropas de Felipe V; y que se retiró tras perder un brazo en la toma de Badajoz, ocupada por los ingleses, portugueses y austríacos.
Continuo con el oficio familiar al morir su padre  de carretillero, pero tras volver de uno de sus viajes se encontró con la muerte de su madre y con que su amada, la hija de un mesonero, había sido forzada a casarse con el hijo del molinero.  Ante estos acontecimientos el joven Martín decidió enrolarse en la milicia y escapar así de su nueva situación. De esta manera, se traslada a Sevilla donde se alista en la Armada. En aquel momento los batallones de Infantería de Marina tenían en Sevilla, Granada y otras capitales destacadas partidas de hombres que eran bien pagados, tenían buena presencia y lucían sus lustrosos uniformes para intentar captar voluntarios para la Armada. En particular el de Sevilla contaba con un equipo compuesto por un Capitán, un sargento, dos cabos y doce granaderos. Entre estos últimos estaba uno llamado Lucas García, granadero de marina, el cual vestía una buena casaca azul turquí, con solapa encarnada vuelta hacia fuera, calzón azul, charreteras encarnadas, gorra de pelo con manga grana terminada en borla amarilla, lo cierto es que el uniforme imponía y atraía a los jóvenes curiosos. Martín entablo amistad con este y así paso a formar parte de la Tercera Compañía del Noveno Batallón de la Infantería de Marina, un 26 de abril de 1790, dando su talla cinco pies y siete pulgadas.
Tras un periodo de instrucción en Cádiz, embarco en 1792 como soldado en el navío “Gallardo”, de 74 cañones.
El año 1793 España e Inglaterra eran aliadas contra la Francia de Robespierre y la Revolución Francesa. Por lo que España envió una Escuadra, al mando del Teniente General de la Marina D. Francisco de Borja, desde Cartagena a Barcelona para intentar bloquear los puertos de Marsella y Tolon. El "Gallardo" llego como refuerzo junto otros cinco buques pero ya había sido tomado Tollón y  puesto como gobernador de aquella plaza D. Federico Gravina.
D. Francisco de Borja decidió entonces desalojar a los franceses de las islas de San Pedro y San Antíoco al Sur de Cerdeña tomadas por los franceses. Allí se encaminó el “Gallardo” y conseguido esto se volvió de nuevo a Cartagena.
El año 1794 Martín Álvarez cambia al “San Carlos” que se dirigía a las Antillas para escoltar a los buques y transportes que conducían gentes y armamentos para la defensa de las Antillas.
En 1796 aparece como parte de la tripulación del navío “Santa Ana”, de 112 cañones y en el del  “Príncipe de Asturias”, también de tres puentes y 112 cañones.
En 1797 pasó al “San Nicolás de Bari”, de 74 cañones, al mando del Capitán de Navío D. Tomás Geraldino. Así este barco participa en la batalla naval de San Vicente. En ella destaca este granadero que gracias a Nelson no quedó sus hazañas ni su nombre en el anonimato y figura en la casamata que se encuentra en Gibraltar, un cañón de su barco.
El hecho fue contra el navío inglés ‘Captain’ del almirante Nelson, Martín Álvarez ocupaba el puesto de escolta de la bandera en la toldilla del buque español. El granadero arremetió contra los ingleses que trataron de arriar la enseña española. Sólo cuando no quedaba en pie ningún español, los británicos pudieron arriar el pabellón del San Nicolás de Bari.
Asombrado Nelson por su valor, ordenó que se envolviera al marino español en la bandera que tanto había defendido. Sin embargo, Martín Álvarez no había muerto. Los ingleses, asombrados por su bravura, respetaron su vida y lo curaron. Lo llevaron a Lagos, en el Algarve al sur de Portugal y le dan pasaporte para volver a España.
Desde Lagos, viajó a Montemolín, Sevilla y posteriormente a Cádiz para testificar en la causa instruida para la averiguación de la conducta del comandante y los oficiales del “San Nicolás de Bari” y los demás buques en el desastre del Cabo de San Vicente.
Tras el interrogatorio las conclusiones obtenidas fueron las siguientes:
"No puedo pasar en silencio la gallardía del granadero de Marina Martín Álvarez, perteneciente a la tercera compañía del noveno batallón, pues hallándose en la toldilla del navío San Nicolás cuando fue abordado, atravesó con tal ímpetu al primer Oficial inglés que entró por aquel sitio que al salirle la punta del sable por la espalda la clavó tan fuertemente contra el mamparo de un camarote, que no pudiendo librarla con prontitud, y por desasir su sable, que no quería abandonar, dió tiempo a que cayera sobre el grueso de enemigos con espada en mano y a que lo hirieran en la cabeza, en cuya situación se arrojó al alcázar librándose, con un veloz salto, de sus perseguidores".
Por los méritos recogidos en la batalla, se le quiso como premio ascender a cabo, impidiéndolo su analfabetismo, aprendió a leer y escribir en pocos meses y fue nombrado cabo el 17 de febrero de 1798 y en agosto de ese mismo año cabo primero, al poco embarca en el navío "Purísima Concepción" de 112 cañones de la escuadra de Mazarredo y parte hacia Brest (Francia), al unirse en Cádiz con la escuadra española y la francesa de Bruix.
El 12 de noviembre llegó una urca destinada a la correspondencia, y una de las cartas era un escrito oficial que se refería a Martín, entoncés se izó una bandera encarnada como señal infalible de algo extraordinario, e inmediatamente fue comunicada la orden para que toda la guarnición y tripulación del navío formase sobre cubierta, se adelantó el comandante del "Concepción" y mandó salir de la formación al Cabo Primero de granaderos Martín Álvarez, se leyó un Decreto Real por el cual se le concedía cuatro escudos mensuales como pensión vitalicia. A su vez ostentó en el brazo izquierdo el escudo de premio que llevaban los individuos de la clase de tropa por acciones distinguidas de guerra.
"El Rey nuestro señor, ha visto con satisfacción el denodado arrojo y valentía con que se portó a bordo del navío San Nicolás de Bari, el granadero de la 3ª Compañía del 9º Batallón de Marina Martín Álvarez, cuando el 14 de febrero de 1797 fue dicho buque abordado por tres navíos ingleses; pues habiendo Álvarez impedido por algún tiempo la entrada a un trozo de abordaje, supo también defender la bandera que el Brigadier D. Tomás Geraldino le había confiado antes de su muerte, y con su valor hizo de modo que aquella se mantuviese arbolada aun después de todo el grueso de los enemigos tenían coronado su navío. Teniendo también S.M. en consideración de la honrada conducta que en el servicio observa Martín, se ha servido concederle 4 escudos mensuales por vía de pensión vitalicia, en premio de su bizarro comportamiento; y es su real voluntad que se les haga saber esta benébola y soberana disposición, al frente de toda la tripulación y guarnición del navío donde se halle embarcado".
Estando la escuadra del General Mazarredo en Brest (Francia) en cumplimiento de los planes de Napoleón, una mañana en que Martín Álvarez estaba de guardia en el navío “Concepción”, sufrió una accidental caída, dándose un fuerte golpe en el pecho por lo que hubieron de desembarcarlo e ingresarlo en el Hospital de Brest, donde falleció el 23 de febrero de 1801.
Como recuerdo a este héroe, la Armada, en una Real Orden de 12 de diciembre de 1848, dispuso que permanentemente un buque llevase el nombre de este glorioso marino.
En 1936 se inauguró un paseo en Montemolín, su pueblo natal, con una estatua del heroico marino.  
Para mas información existe una novela a histórica “Martín Álvarez” de D. José de Arnao y Bernal. Editado por la Biblioteca de Camarote de la Revista General de Marina y “Batalla Naval del Cabo de San Vicente y el granadero Martín Álvarez” del General Bermúdez de Castro.

miércoles, 11 de febrero de 2015

DE ESCLAVOS A SOLDADOS ESPAÑOLES


Seguramente este articulo le habréis leído por otros medios pero me hago eco del mismo porque me ha sorprendido muy gratamente.
La historia se da en el fuerte de Mose que fue fundado por el Imperio Español en el estado de la actual Florida para la defensa contra los piratas ingleses que ya acosaban a los navíos españoles en el 1585. El fundador fue Pedro Menéndez de Avilés, que lo hizo para defender las posesiones españolas que venían sufriendo numerosos ataques de los piratas desde hacía tiempo.
Avanzando en el tiempo nos situamos en el 1687, cuando once esclavos que escapaban de las colonias inglesas asentadas al norte de Florida, llegan al territorio San Agustín donde los españoles se encontraban construyendo el Castillo de San Marcos por lo que necesitaban mano de obra. Así que a cambio de su conversión catolicismo fueron aceptados como trabajadores remunerados. Los rumores se extendieron al otro lado de la frontera lo que motivó que estos once pioneros fueran seguidos por otros esclavos.
El rey Carlos II colaboro en 1693 a la iniciativa con un decreto para la libertad de aquellos esclavos que llegaran a la Florida a cambio de convertirse al catolicismo y servir cuatro años en la milicia español.
Con el paso del tiempo se creó el primer asentamiento legal de negros libres en EEUU. Este asentamiento fue el fuerte de Mose o Gracia Real de Santa Teresa de Mose en 1738.
El fuerte se encontraba a 3 kilómetros de la colonia de San Agustín y su población era de unas 100 personas. El fuerte se convirtió en una mini ciudad puesto que los soldados servían durante cuatro años y habitaban dentro del recinto con sus mujeres e hijos. Este recinto defensivo tuvo una vida exitosa de victorias frente a las incursiones inglesas en la frontera norte de San Agustín y solo fue abandonado durante unos pocos días bajo el ataque del General James Oglethorpe y por mandato de las autoridades españolas que no tardaron en recuperarle. De esta manera, exceptuando este incidente de 1740, el fuerte se mantuvo en activo y con un método novedoso de reclutamiento hasta 1763. Cuando por el Tratado de Paris, tras la guerra de los Siete Años, España se ve obligada a ceder parte de sus posesiones a Inglaterra; entre ellas la Florida. Tras la adquisición por parte de los nuevos propietarios del fuerte, los ex esclavos y los españoles abandonan el fuerte y se van a Cuba.
Aunque la Florida volvería a ser española tras la batalla de Pensacola en 1783, el fuerte no se volvió a reconstruir y sus ruinas serian vendidas, junto al resto del Estado, a los Estados Unidos por el simbólico precio de 5 millones de dólares en el año 1821.
Como los americanos sacan oro de todo, en el año 1994 los terrenos fueron comprados por el Estado de Florida y declarada zona de interés histórico, como un bien de interés cultural en España.

https://www.floridastateparks.org/park/Fort-Mose

Battle of Bloody Mose Reenactment RECONSTRUCCION DE LA MILICIA ESPAÑOLA 

miércoles, 4 de febrero de 2015

Diego de Acuña

Diego de Acuña es un capitán de los Tercios de Flandes que practicó también la afición a la poesía. Su nombre era Hernando de Acuña,  nació en la  provincia de Valladolid en el 1520 y murió en Granada en 1580.  Participó en diversas batallas, aunque sin mucha motivación y más movido por las obligaciones familiares.
Vivió dos décadas en Italia, donde aprendió italiano y latín. Allí brotó su afición por las letras donde desarrollo, aparte del trabajo de soldado, numerosas traducciones de joyas de la literatura que llevaría a cabo en su vida. Tras varios años en la milicia, a la edad de 40 años abandonó las armas y vuelve a España.
 Murió el 22 de Junio de 1580 en Granada. En su currículo cuenta con la participación de las campañas de Túnez y de Italia antes de integrarse en los Tercios de Flandes.
Entre sus composiciones destacamos esta:
¡ Por España; y el que quiera
defenderla, honrado muera;
y el que, traidor, la abandone,
no tenga quien le perdone,
ni en tierra santa cobijo,
ni una cruz en sus despojos,
ni las manos de un buen hijo
para cerrarle los ojos.!